Esta representación encarna a un espíritu que, en vida, jamás pasó desapercibido. Fue una mujer de presencia imponente, de esas que al entrar iluminan el espacio con su sola energía. Fina, elegante y de gran distinción, llegó a conocer la abundancia material y el refinamiento, y todo eso hoy se manifiesta en su porte, su brillo y su forma de presentarse ante el mundo.
Su energía tiene una clara tendencia con Ochún, reflejada en los tonos dorados, el resplandor, la feminidad y la dulzura poderosa que transmite. No es una belleza exagerada ni forzada, sino una belleza natural, llamativa y sofisticada, como la de una mujer muy fina que sabe quién es y no necesita demostraciones.
Esta pieza fue creada para quienes buscan algo diferente: una representación espiritual que se vea elegante, lujosa y con carácter, sin perder la esencia espiritual. Cada detalle fue trabajado con el realismo que caracteriza mi obra, especialmente en el rostro, logrando una expresión viva, delicada y profundamente cautivadora.
Como todas mis creaciones, es una pieza única, irrepetible, hecha con intención, respeto y dedicación.
Mide 28 pulgadas, es completa de goma, y forma parte de mi trabajo artesanal exclusivo, donde cada representación tiene su propia historia, energía y presencia.